Centro Municipal de Salud de Tres Arroyos

No los queremos con nosotros en terapia; los queremos sanos y felices.

La voz de enfermería en pandemia: necesitamos que se cuiden

El profesional de enfermería previene, cuida y rehabilita la salud. 

En el centro de  salud trabajan 12 supervisores de enfermería más la jefa del departamento. Ellos tienen a cargo 170 enfermeros que se desempeñan en el sistema público de salud. 

Este 21 de noviembre, es el día nacional de la enfermería y  todas las jefas de enfermería se unieron para pedirle a Tres Arroyos que cumpla con las medidas de prevención.

Covid en Primera Persona

Sonia Sigoli hace 20 años que es Enfermera en principio estudio Instrumentación quirúrgica, luego enfermería. Sonia .lleva 18 años en Pediatría. “… desde que ingresé al Servicio lo amé, los niños son magia, son luz, son esperanza” nos cuenta. En  estos tiempos de Pandemia, puedo contar el coronavirus en primera persona a una semana del alta y recién después de  23 largos días, tengo el hisopado negativo, tuve Neumonía asociada y hoy a mi cuerpo le cuesta volver a esta nueva normalidad.  Entonces, para mi es fundamental decirle a la comunidad que cumplan con las medidas de prevención y  los cuidados que estamos promoviendo. Esto le puede pasar a cualquiera. Por eso, les pido con una mano en el corazón, que se cuiden todo lo que puedan; nosotros hacemos el máximo esfuerzo pero si no nos cuidamos entre todos esto se va a hacer cada día más difícil, todos queremos volver a tener nuestras vidas, pero si no nos comprometemos todos, va a ser más complejo cada día”.

Evitar el colapso

En este momento de pandemia con 28 días de aislamiento,  con una gran angustia, habiendo cursado neumonía y esperando el tercer resultado de PCR, sigo eligiendo esta profesión que me dio muchas satisfacciones. Esperando volver para seguir contribuyendo en esta crisis inesperada que azota al mundo.

Es una meta seguir trabajando para colaborar con las instituciones de salud para así evitar el colapso de nuestro sistema. Así  refleja la experiencia que vive hoy Mónica Graciela González, que se recibió de auxiliar de enfermería, primero,  no tenía el secundario que cursó de noche mientras trabajaba como enfermera de emergencias de 12 a 18 hs.  “Mi Mamá me esperaba en casa con café con leche y a las 19 hs entraba al secundario. Así siguió la formación, hasta el posgrado en atención comunitaria, fue docente de prácticas de la carrera y  en este momento trabaja como supervisora de enfermería en Atención Primaria. Es mi orgullo.  A tan solo dos años y medio de mi retiro sigo eligiendo esta carrera que es una pasión que no se explica con palabras, si con acciones para el bienestar del paciente y la  comunidad.

Mónica siguió los pasos de su madre Graciela Real Rochio,  que tiene 81 años y empezó a trabajar como auxiliar de enfermería y luego de enfermera. “En esa época nos enseñaban los médicos pero teníamos mucho trabajo dos o tres salas a cargo. Hasta que se jubilo como jefa de emergencias.

Una ruleta rusa

Eduardo Cazes, Jefe de enfermería del sector quirófano;  es también paciente recuperado de coronavirus pero a diferencia de Sonia y Mónica, el impacto en su salud fue moderado. Eduardo, al Coronavurus lo viví en carne propia aunque tuve mi cuota de suerte. En mi caso fue una gripe elevada a la decima potencia. No observo secuelas, retome mi vida relativamente rápido. Comence a realizar ejercicio y mis tareas habituales. Notaba una astenia, (cansancio)  y un dolor de cuerpo, sin embargo eso parece haber sido todo.

A la comunidad le digo no sabemos cómo nos va a tocar, se parece a una ruleta rusa,  por lo cual es fundamental cumplir absolutamente con las medidas de prevención: la distancia social, el uso de barbijo y el lavado de manos. Estas pautas deben ser parte de nuestros hábitos cotidianos. Si no nos cuidamos con estas acciones básicas, lo que podamos hacer en el sistema de salud no será suficiente. Hoy nos atraviesa una situación que es estresante, que nos cambio la forma de vida y nuestro trabajo. El aislamiento, que debemos cumplir para cuidarnos es fundamental. Si la comunidad no nos acompaña; todos estamos atados a las consecuencias del Coronavirus. Por eso le pedimos apoyo, en esto tan básico que es cuidarnos entre todos” asegura Eduardo un enamorado a primera vista de la enfermería desde hace 35 años.

Elijo estar donde estoy

La licenciada Claudia Diez hace 32 años que es enfermera y hace  16 años, Jefa de Enfermería del área de Salud Mental.         

En el día de la enfermería y al reflexionar sobre la pandemia, consideró que mas allá de la formación (para cuidar), prevalece el instinto de preservar, a quien? A todos, personas que asisten para ser tratadas, a mis compañeros, al personal que tengo a cargo, “a todos”.

 En lo personal he atravesado situaciones similares, cada una de ellas es única; en los 90 el VIH, más acá en el tiempo la gripe H1N1, el cólera, etc. Esto nos va “moldeando” para trabajar bajo presión. Pero este COVID 19 nos muestra el desapego de la condición humana. Necesitamos solidaridad, necesitamos ver que de la forma que cada uno actué depende la salud o la enfermedad del otro.

 En este sentido, considero que tendremos que conservar un sano equilibrio, entre cuidarme para poder cuidarte. Que si me enfermo, no solo no voy a poder cuidarte, sino que puedo enfermarte. En estos 32 años es la primera vez que siento esta emoción ambivalente. Sin embargo, a pesar de todo esto, elijo estar donde estoy, elijo acompañarte y elijo cuidarme, asegura Claudia.

Agradecer a nuestras embarazadas

Rosa Di Paolo,  es una de las primeras licenciadas en enfermería de Tres Arroyos y es jefa de maternidad desde hace 25 años y relata que en esta pandemia tuvimos que rearmar la infraestructura y acomodarlos a los cambios. En el servicio de maternidad cedimos habitaciones que se comparten con otras especialidades.

Sabemos que es fundamental cuidarnos primero para cuidar a nuestros pacientes. Quiero destacar, agradecer y felicitar a nuestras embarazadas por cómo han respetado los protocolos. Se han cuidado muy bien, estoy muy feliz de poder decir esto. De poder destacar el cuidado que tienen y han tenido y la responsabilidad con la que han enfrentado al virus. Los casos de Coronavirus en embarazadas han sido muy pocos y leves; esto indica un alto cumplimiento de las medidas de prevención.

Además, a pesar de las readecuaciones del sistema de salud se han realizado los controles a tiempo; por lo cual; esto es un ejemplo  a seguir y que reflejamos para que  toda nuestra comunidad se haga eco. Que cumpla con las medidas de prevención; es fundamental ante un virus que está al acecho.

 Al llegar a nuestra casa debemos aun acentuar los cuidados para que no corran riesgo nuestras familias. Aun así puedo decir que  mis sueños están cumplidos; todos los dias me voy a mi casa orgullosa de ser enfermera; sin embargo, queremos que la comunidad, respete a este virus, que cumpla con las recomendaciones porque todos queremos salir adelante.

Vigilancia y responsabilidad

Rosana acuña supervisora general,  del turno noche y al referirse a los inicios de la pandemia recuerda las sensaciones de incertidumbre, y de miedo,  en mi caso particular mi hija pertenece a un grupo de riesgo y no podemos negar que el contagio está latente en nuestro trabajo debido a la alta exposición. Luego, se fortaleció en mi la vigilancia, el alerta y la responsabilidad en los cuidados para mí y para los demás. Las características de la supervisión general implica que debo recorrer todos los servicios, por lo cual mi mameluco me acompañara desde que ingreso al hospital todos los días hasta la desaparición del virus. Antes de ingresar a cada servicio me rocio de pies a cabeza con alcohol, me coloco cofia, barbijo y antiparras. Procedimientos que ya son hábitos para todos los colegas en la institución. Debemos protegernos para cuidar; lo mismo le pedimos a la sociedad que nos acompañe con el cumplimiento de las medidas de prevención.

Esta pandemia nos ha dejado varias enseñanzas. Aprendimos que cuidarnos es cuidar al otro. Eso se traduce en respeto. Aprendimos a valorar la vida y las pequeñas cosas, los lazos y las relaciones. Sabemos que cuesta cambiar las rutinas, que cuesta adaptarse a las nuevas normas, pero somos un conjunto, un todo y cada acción individual afecta al otro. Es necesario que entendamos que si vos te cuidas también me estas cuidando. Finaliza Rosana.

No relajarnos

Marina Maureliz es enfermera desde hace 16 años y está especializada en neonatología, servicio que tiene a cargo de forma momentánea. En enfermería para ella es fundamental la formación constante, la comunicación y el trabajo en equipo.  Específicamente en su servicio, la pandemia ocasiono un retroceso ya que teníamos una neonatología abierta a las familias y hoy solo pueden ingresar la mama y el papa. Como consejo para las recientes familias en pandemia es fundamental respetar los cuidados familiares, cuando ingresa el niño al hogar. Respetar los controles y la vacunación.

En relación a la comunidad en general, al igual que sus colegas pide fervientemente  “Extremar los cuidados, no realizar reuniones. Cuidarse es cuidar al otro y también al personal de salud. Estamos cansados, pero sabemos que debemos seguir cuidando a nuestras familias y a nuestros pacientes. Cada dia nos cuesta  un poquito más pero sabemos que es muy grande nuestra responsabilidad, por ello nadie puede relajarse en esta situación, necesitamos de su ayuda, para cuidarlos y cuidarnos.

Confiar en los cuidados

Elina Berruti es enfermera hace 27 años y hace 13 que está a cargo del servicio de terapia intensiva. Sin saber muy bien porque en su adolescencia definió que iba a ser enfermera y nunca se arrepintió. Quiero morir en esto y en este servicio. Con el equipo que hemos formado, con un profundo trabajo conjunto, entre todos, es como se definen las estrategias de cuidado en terapia. Eso si después, hay que cumplir  lo establecido. Lo que acordamos y lo que funciona; dice Elina con firmeza. Yo coordino el servicio, pero mi equipo lo trabaja; entonces es muy importante que los acuerdos se arriben entre todos. Así fue siempre; en esta pandemia fortalecimos esos métodos. Aprendimos, nos capacitamos, generamos protocolos y los aplicamos pero después del primer caso positivo nos reunimos, nos contuvimos y compartimos experiencias. Hicimos terapia de grupo, con el servicio de salud mental y revisamos los procedimientos.

Sabemos por lo que atraviesan nuestros pacientes; muchos de nuestros cuidados en el momento de mayor gravedad, son agresiones para el cuerpo y para la subjetividad por ello; lo hacemos con todo el amor; nos encariñamos  y hasta somos celosos de ellos. Nadie los cuida mejor que nosotros, decimos. También comprendemos lo que atraviesan las familias y la desolación de no poder tener contacto. De saber que están entubados, muchas veces. Todo esto en pandemia se reagudizo, se intensifico y por ello sabemos que las familias tienen aprender confiar en nuestros cuidados; tienen que creer y saber el valor que nosotros le damos a la vida y como la cuidamos.  Si sabemos que estamos cansados y mucho pero no podemos descuidarnos. Allí está el riesgo. No lo permitamos, indica Elina; hoy en nuestro día de la enfermería queremos que se escuche este pedido. No los queremos con nosotros en terapia; los queremos sanos y felices.

En este sentido, cuando un paciente se va de alta, implico una compleja tarea desde el equipo de salud y agradecemos esa evolución. Aun a pesar del dolor también hacer posible la muerte digna de una persona es una tarea fundamental y que hoy con la pandemia se exterioriza en nuestra subjetividad y en nuestras emociones, explica Carina Pardiñas, supervisora de Clinica Medica y enfermera desde hace 30 años.

Por eso, necesitamos que la comunidad también le de el mismo valor a su cuidado y que no se relativice la posibilidad de contagio.

Cuidarnos es respetarnos

Mi mensaje es hacia los adultos jóvenes para que no realicen reuniones o juntadas. Que se cuiden para cuidar a nuestros adultos mayores. Desde hace un mes Elisa Barreda coordina al personal de enfermería de la sala Covid 2, es una persona sencilla y humilde que disfruta de resolver problemas, de ayudar y está orgullosa de que le permitieran asumir este desafío que acepta con total responsabilidad. Es una persona cálida, amable y que entiende que el bienestar del paciente está en los cuidados científicos pero también en una mano en el hombro o en una risa a tiempo. Ella despide a sus pacientes recuperados de Covid con un aplauso de reconocimiento. Ella elige destinar su mensaje hacia el cuidado que debe darse al adulto mayor; ella ve el impacto del Covid en los mayores; que son quienes corren mayores riesgos de no recuperarse. Queremos dejar en claro no se la pasa bien, es un virus agresivo y que no sabemos cómo se va a comportar. Por esto les pido cuidemos a nuestros mayores, padres, tíos, abuelos. Son nuestra historia y hoy cuidarlos es respetarlos.  

En la misma línea coincide la licenciada Alejandra Lantero, quien coordina el trabajo de 28 profesionales del Geriátrico Municipal que destaca que a raíz de la pandemia se debieron extremar los cuidados y modificar conductas de cuidado. Se debieron acentuar  las estrategias de contención para los adultos mayores que no pueden tener contacto físico con sus familias; por lo cual estamos trabajando más que nunca con el corazón.

Nos da mucha tristeza

Patricia Barrientos jefa de enfermería del centro de salud, se inicia en la enfermería a los 16 años, su profesión la fue atrapando y vivio la evolución de la enfermería hasta hoy que nos atraviesa una pandemia, en la que ella  tiene un rol fundamental, ya que coordina la totalidad del personal de enfermería del sistema público de salud.

La aparición de la pandemia fue muy estresante para todo el personal de salud, porque no se conocía demasiado sobre el virus, y fue un cambio total en las prioridades y en la rutina de trabajo, se tenía que hacer mucho hincapié en la protección para el personal y para los pacientes, y tomar todos los recaudos para no llevar el virus a casa y no enfermar a la familia. Ese fue el primer eje de trabajo. Relata Patricia.

Realmente la institución cuenta con un plantel de enfermería con un excelente nivel de formación, compromiso y responsabilidad.

Hoy se nota el cansancio y el agotamiento en el personal, y realmente a veces se torna angustiante ver a tus pares que se contagian y muchas veces la pasan  mal, y hay que suplantarlos, llevando a los enfermeros que quedan a hacer mayor cantidad de horas y la gente realmente se agota física y emocionalmente.

De todo esto si tengo que destacar algo positivo es el acompañamiento y la contención que hace el colectivo enfermero a aquel colega que se contagió; realmente es importante.

Sin embargo, es muy triste cuando ves a parte de la población ignorando las recomendaciones que se hacen a diario desde la Secretaria de Salud, y desde cada uno de los integrantes de los equipos de salud. 

Cuando descreen; te da mucha impotencia la falta de empatía con el personal de salud, que ignoren el sacrificio, poniendo en riesgo, además del equipo de salud y a sus propios familiares, por esto no nos cansamos de reiterar que hoy en nuestro día todo el personal de enfermería nos encontramos para pedirle a Tres Arroyos, que cumpla con las medidas de prevención. Que se cuide. Que nos cuide.

 Reconocimiento institucional

Desde las autoridades de salud del distrito, en este día de la enfermería se refuerza el compromiso de trabajo conjunto y denodado para garantizar los recursos más adecuados en relación al contexto y agradece sobremanera el compromiso, la calidad profesional y calidez con la que realizan su trabajo, que sabemos que es una forma de vida.  Al mismo tiempo, que renuevan el acompañamiento a los enfermeros que debido a su función padecieron el coronavirus en primera persona.

 

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